Feb
1
Ejercicio antes del fin
Imagine el lector lo siguiente: Está en un pasillo muy amplio, más que un pasillo un paso, una calle. No alcanza a ver muy lejos, no importa, no tiene miedo, hace una oscuridad benevolente. Camina despacio, intuye que avanzar es la mejor estrategia para no dejar morir el tiempo sin herirlo un poco. No tan lejos descubre una luz ineficiente, puesta ahí por un gobierno que pudo, o no, haber electo, y puede, o no, conspirar en contra de él. Sigue avanzando hasta encontrarse una seguridad más bien extraña, presiente que pronto, frente a usted, algo será distinto, pronto (la idea es ya parte de esa corteza donde habitan las creencias) la oscuridad estará rota. Así sucede. Se sorprende de al fin ser profeta (piensa que habría preferido otro papel: poeta, por decir cualquier cosa). Regresa (como metáfora, usted sigue avanzando físicamente) y traza una linea pasado-futuro: primero un pasillo, no sabe bien porque lo primero es un pasillo, si casi al mismo tiempo que aparece la idea-pasillo reniega de ella, la convierte en paso, o calle, movimiento interesante pues pasa de estar dentro a estar afuera en medio de una oscuridad benevolente, sin sentir miedo, andando hacia adelante por mera intuición, cargando sentidos mudos, o muy silenciosos, no sabe, por ejemplo, si hace frío, desconoce, por supuesto, el aroma de una noche-oscuridad-benevolente, no hay más pistas, sólo está la oscuridad, el pasillo-paso-calle y luego una luz ineficiente, pero, también, ruptura de ese escenario monótono, detalle sin importancia, preludio de una intuición, ¿estaría conectado todo o es un efecto de la linea que traza mientras avanza entre una oscuridad rota de pronto, pero no de sorpresa? De nuevo al presente, aunque nunca lo abandonamos. Sigue su camino. Ahora todo es más claro. Usted no puede más que verla a ella. Su rostro no es el mismo, que lo es, pero quiere usted decir que esa inflexión de sus gestos le parece desconocida, sin embargo, reconoce, o cree hacerlo, un deje de reclamo.
¿Acaso debería usted saber qué significan los muebles afuera?, ¿por qué la oscuridad ya no es?, ¿habría que haber puesto alguna otra cara en lugar de esa de no entender nada?
Aunque todo, si se piensa bien, resulta muy evidente.